domingo, 5 de septiembre de 2010
Chevron podría pagar US$27.000 millones
La cantidad exigida por daños, evaluada por un perito designado por la corte ecuatoriana, lo convierte en el caso más grande en su tipo.
En cuanto a los hechos, residentes de la región amazónica de Ecuador dicen que Texaco, que fue comprada por Chevron en 2001, dañó grandes extensiones de selva con inadecuadas prácticas de perforación en las décadas de 1970 y 1980.
La acusación explica que la compañía además vertió agua contaminada en la zona, generando un riesgo para la salud.
En lugar de limpiar los pozos de residuos petroleros, los demandantes cuentan que la compañía los dejó abiertos o simplemente esparció tierra sobre los lugares, permitiendo que la contaminación se filtrara al suelo y arruinara la reserva local de agua.
El presidente Rafael Correa, quien tiene una relación problemática con los inversores extranjeros, ha dicho que espera que los demandantes ganen.
Sin embargo, Chevron niega las acusaciones, y explica que Texaco no contaminó la selva y que limpió adecuadamente los pozos de los que era responsable.
Si hay alguna contaminación, la compañía dice que es responsabilidad del estado ecuatoriano, que en 1998 deslindó a Texaco de responsabilidad, un elemento legal puesto en duda por los demandantes.
Texaco encontró petróleo en Ecuador por primera vez en 1967 y comenzó a extraerlo en 1972, como parte de un consorcio con el Estado. La compañía operó en Ecuador hasta 1990. Poco tiempo después, le pasó su parte del consorcio al Gobierno ecuatoriano. La compañía petrolera estatal Petroecuador ha continuado produciendo en la zona durante los últimos 20 años. En 1993 se presentó una demanda contra Texaco en una corte federal de Estados Unidos. La apelación del caso fue rechazada en 2002 con la condición de que Texaco acordara ponerse a disposición de la jurisdicción ecuatoriana si era demandado allí. Al año siguiente se presentó una demanda en Lago Agrio, esta vez contra el nuevo propietario: Chevron. Aún no se define fecha del fallo.
Lo que podría suceder
Si el juez falla en contra de Chevron, el primer nivel de apelación disponible sería la corte provincial de Sucumbios. Si se confirma el fallo, Chevron iría a la Corte Suprema de Ecuador. Las quejas de Chevron pueden terminar en la Corte Constitucional de Ecuador como parte del proceso de apelaciones. Los demandantes probablemente busquen que se cumpla un fallo en cortes de todo el mundo donde Chevron tenga activos, para intentar cobrar las indemnizaciones, lo que ampliaría la batalla legal.
http://www.larepublica.com.co/archivos/GLOBO/2010-09-04/chevron-podria-pagar-us27000-millones_109635.php
sábado, 10 de julio de 2010
Espías en Ecuador...
Siempre se debe recordar: El Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, es la policía política secreta que depende del presidente de Colombia. Esta semana un diario ecuatoriano publicó que el DAS espiaba al presidente de ese país, Rafael Correa, y a personalidades de su entorno. Hernando Calvo Ospina*
:: Siempre se debe recordar: El Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, es la policía política secreta que depende del presidente de Colombia. Esta semana un diario ecuatoriano publicó que el DAS espiaba al presidente de ese país, Rafael Correa, y a personalidades de su entorno.
Eso no fue gran sorpresa. Estaba cantado. Para saberlo sólo hubiera sido necesario abrir los oídos en restaurantes y algunos bares de hoteles cercanos a la misión diplomática colombiana en Quito.
El jueves pasado el presidente colombiano, Álvaro Uribe Vélez, jefe del DAS, dijo como explicación o pretexto que "son varios los casos de personas malintencionadas, probablemente cercanas al DAS" que "han querido, con informaciones que no corresponden a la realidad, afectar el buen nombre del Gobierno y en este caso afectar relaciones internacionales".
Como en este caso, y tres mil otros, Uribe Vélez nada sabía. En tantos casos ha metido las manos al fuego por los políticos que lo apoyan; se ha rasgado las vestiduras por funcionarios que ha nombrado; y jurado por la honestidad de altos jefes del mismo DAS, por él posesionados... Unos y otros han terminado ante la justicia y, después, casi todos ellos, en la cárcel (por ejemplo, 60 parlamentarios "uribistas", y varios altos directivos del DAS por complicidad en asesinatos, narcotráfico y paramilitarismo).
El presidente Correa sabe la capacidad que tiene su homólogo colombiano para mentir. A él mismo le ha mentido al teléfono, en discursos, de frente...
Si el presidente Correa lo quiere, en días muy próximos podría oficializar ante sus ciudadanos que ese espionaje fue ordenado por Uribe Vélez y el ex ministro de Defensa, y próximo presidente colombiano, Juan Manuel Santos.
Las pruebas están ahí, ahí...
El presidente ecuatoriano, si lo desea, podrá comprobar que los agentes del DAS contaron para ese trabajo con tecnología aportada por los gobiernos de Israel y Estados Unidos; que tuvieron apoyo de miembros de la policía y de las Fuerzas Armadas ecuatorianas, y que el operativo tenía el visto bueno de un sector de la burguesía, particularmente de Guayaquil.
Todo con el objetivo único de desestabilizar su gobierno.
Lo que aún no ha dicho la prensa es que también se espió a su esposa, una ciudadana originaria de Bélgica. No se contentaron con ello: husmearon en ese país por el pasado de ambos: allá el presidente estudió y conoció a su esposa.
Si el DAS, con el apoyo de la CIA y de algunas policías europeas, espió a europarlamentarios y altos dignatarios de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, espiar en Ecuador era un juego.
* periodista y escritor colombiano residente en Francia. Colaborador de Le Monde Diplomatique.
http://www.telesurtv.net/
domingo, 4 de julio de 2010
ECUADOR: PERSECUCION JUDICIAL A DEFENSORA DE LOS DERECHOS
Subject: URGENTE: Lina Solano fue llamada por Juez Penal por presunto delito contra la seguridad del Estado
From: defensoraspachamama
To: defensoraspachamama
AUDIENCIA DE FORMULACIÓN DE CARGOS
CONTRA LINA SOLANO ORTIZ
NO SOMOS TERRORISTAS, CRIMINALES, NI CANALLAS,
SOMOS MADRES, ABUELAS, HERMANAS,
DEFENSORAS DE LA PACHAMAMA
El día de ayer miércoles 30 de junio de 2010, una comisión del Frente de Mujeres Defensoras de la Pachamama viajó a la ciudad de Méndez en la provincia de Morona Santiago para acompañar a la compañera Lina Solano Ortiz, quien junto con otras 19 personas, fue llamada por Juan Uyaguari Brito, Juez Cuarto de Garantías Penales y Tránsito de esa provincia, a petición del Agente Fiscal Miguel Villamagua, para una AUDIENCIA DE FORMULACIÓN DE CARGOS E INICIO DE LA INSTRUCCIÓN FISCAL, por el presunto delito de “invasión de edificios”.
La acusación fue hecha por testigos de supuestos incidentes registrados en noviembre-diciembre de 2006 en el campamento de la minera canadiense Corriente Resources-Ecuacorri
Frente a la evidente y permanente persecución judicial de que ha venido siendo víctima la compañera Lina Solano Ortiz, el Frente de Mujeres Defensoras de la Pachamama decidió realizar un seguimiento minucioso de este caso, al igual que lo hemos hecho cuando otras socias de nuestro Frente han sido enjuiciadas, ya que a todas luces la intención es atacar a nuestra organización, para que no continúe su labor de defensa de los Derechos Humanos, de género y ambientales, así como a la organización fraterna, Coordinadora Campesina Popular CCP de Morona Santiago, ya que dos de sus dirigentes: Fernando Mejía y Vicente Zhunio, también figuran entre los investigados.
La audiencia no se llevó a cabo, según explicó el Juez, porque no había secretario en el juzgado, además la Defensora Pública que fue convocada no llegó y tampoco la gran mayoría de investigados. Además no se presentó el Fiscal Miguel Villamagua, que renunció días antes, sino la nueva Fiscal de Méndez, Fanny Jácome, quien antes se desempeñaba como Agente Fiscal en Gualaquiza, y allí estaba dando curso a este proceso. El Juez dijo que hará una nueva convocatoria para los próximos días.
Los que sí estuvieron presentes fueron los “ofendidos” representantes legales de la compañía minera Ecuacorriente S.A., los cuales mostraron su malestar de que la comisión del Frente de Mujeres esté presente en la audiencia; incluso el abogado de “los ofendidos” tuvo una reacción agresiva contra una compañera comisionada cuando ella ingresó, y por la falta de espacio en el local, le pidió a este ciudadano que moviera su silla un poco más allá para poder pararse a su lado, sólo por esto el abogado de la compañía minera comenzó a decir que no había razón de que esté tanta gente allí, que debían salir, que debían respetar a la autoridad y exigió al Juez que “ponga orden”. No hubo motivo alguno para esta actitud, ya que estas audiencias son públicas, y cualquier persona tiene derecho de estar presente, así lo hemos hecho para solidarizarnos con otras compañeras y compañeros que han sido enjuiciados, y jamás hemos recibido ese trato. El abogado de la minera mostró su prepotencia pero tuvo que tragarse su ira y soportar la presencia de las mujeres que hicieron prevalecer con altivez su derecho.
Luego de la fallida audiencia, la comisión del Frente de Mujeres se trasladó a Macas, capital de la provincia de Morona Santiago para realizar intervenciones en varias emisoras de esa ciudad.
Ante este nuevo injusto proceso judicial, el Frente de Mujeres Defensoras de la Pachamama, expresa su rechazo rotundo a la persecución en contra de la Defensora de Derechos Lina Solano Ortiz, así como contra los dirigentes de la Coordinadora Campesina Popular (CCP), Fernando Mejía y Vicente Zhunio, y demás investigados, y exige que este proceso sea archivado.
Rechaza también la actitud prepotente del abogado de la compañía y exige respeto para las comisionadas de nuestra organización que estarán presentes en las audiencias.
Expresamos nuestra preocupación por la forma cómo se viene llevando este proceso y hacemos un llamado a la opinión pública nacional e internacional, a los organismos de Derechos Humanos, y a la Defensoría del Pueblo de Ecuador y de Morona Santiago, así como a instituciones, organizaciones y personas a pronunciarse exigiendo el archivo de este juicio y a vigilar el debido proceso, ya que esto no es más que una mañosa y obsesiva persecución judicial.
¿HASTA CUÁNDO TENDREMOS QUE SOPORTAR LA PERSECUCIÓN Y PREPOTENCIA DE LOS VERDADEROS INVASORES?
¡FUERA MINERAS DE NUESTROS TERRITORIOS!
EL DIRECTORIO
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COMISION DE COMUNICACIÓN DEL
FRENTE DE MUJERES DEFENSORAS DE LA PACHAMAMA
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"POR EL DERECHO A DEFENDER NUESTROS DERECHOS"
Frente de Mujeres Defensoras de la Pachamama
Dirección: Luis Cordero 7-23 y Presidente Córdova
Teléfono: 088699363
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CUENCA - ECUADOR
domingo, 13 de junio de 2010
“Las mujeres van abriéndose espacios paulatinamente”
| ECUADOR | |||
| Entrevista con dirigenta indígena Mónica Chuji | |||
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domingo, 30 de mayo de 2010
ECUADOR: Asambleísta se refirió a la Ley de Minería
Cléver Jimenez, asambleísta por la provincia de Zamora Chinchipe, precisa que la actual Ley de Minería, evade la responsabilidad del Estado en cuanto a la adopción de políticas y medidas oportunas para evitar los inminentes impactos ambientales, lo que conlleva implícito a más de la sanción correspondiente, la obligación del titular minero de restaurar los ecosistemas y resarcir a las personas y comunidades afectadas por la explotación minera.
El asambleísta se refirió a los cuatro puntos importantes de la propuesta de reforma a la Ley de Minería. Cumpliendo con lo que establece el Art. 316 de la Constitución, se elimine la entrega de concesiones mineras, y se reemplace por la “delegación del área minera” para evitar el negociado que se hace con nuestros recursos naturales.
La propuesta plantea la creación de una garantía del 10 por ciento de las reservas mineras probadas, que deberán entregar las empresas mineras al Estado ecuatoriano, para poder asegurar el cuidado del medio ambiente.
“Los titulares de derechos mineros, previa a la iniciación de las actividades de explotación, fundición y refinación de minerales, rendirán garantía económica suficiente, que cubra los gastos de recuperación y preservación del medio ambiente y sus componentes naturales” mencionó
Un punto adicional y el más importante, comentó Jimenez es evitar lo sucedido en la industria petrolera, ya que, en alrededor de cuarenta años de explotación, en la práctica ha significado el enriquecimiento de unos cuantos “vivos” a costa del empobrecimiento de millones de ecuatorianos.
Establece que los recursos económicos, producto de la explotación minera, se utilicen de manera exclusiva, para educación, salud, producción agrícola y ganadera, industria, micro empresa y vialidad; lo que se pretende es que, con los recursos económicos, producto de la explotación de nuestros minerales, se genere nuevas formas de vida para todas y todos los ecuatorianos y logremos con ello el verdadero desarrollo.
sábado, 15 de mayo de 2010
Ecuador. El agua, un derecho humano no un negocio
El agua no puede ser vista como un negocio. El agua es un derecho humano fundamental. Por eso la Constitución no se circunscribió exclusivamente en impedir la privatización del agua, sino que fue explícita al propiciar la desprivatización del agua. De esto se deriva la prohibición para todo tipo de venta de derechos o permisos de uso, no se diga concesiones que conducen al acaparamiento del agua por parte de unos pocos en desmedro de las mayorías. En la actualidad, la ley de aguas se convertirá, paradójicamente, en el parte aguas definitivo de la llamada “revolución ciudadana”. Aquí se decantarán las posiciones. No hay alternativa al cumplimiento de la Constitución. No se puede llegar a acuerdos que atropellen la Constitución.
El derecho humano al agua es fundamental e irrenunciable. El agua constituye patrimonio nacional estratégico de uso público, inalienable, imprescriptible, inembargable y esencial para la vida. Constitución de Montecristi, artículo 12, 2008
Uno de los puntos donde más se avanzó en la Asamblea Constituyente de Montecristi fue el relativo al tratamiento del agua y los recursos hídricos. De hecho, los logros en ese campo llevaron a que muchas personas se decidieron a votar por el SÍ en la consulta popular del 28 de septiembre del 2008, en la que se aprobó mayoritariamente la nueva Constitución.
En la actualidad, la ley de aguas se convertirá, paradójicamente, en el parte aguas definitivo de la llamada “revolución ciudadana”. Aquí se decantarán las posiciones. No hay alternativa al cumplimiento de la Constitución. No se puede llegar a acuerdos que atropellen la Constitución.
Tal como sucede en estos días, cuando se discute la ley de recursos hídricos, dentro y fuera de Montecristi, asomaron quienes defendían el agua como un derecho humano fundamental y quienes actúan por sus intereses particulares.
Recordemos la presión de INTERAGUA, la empresa que privatizó el servicio de agua en Guayaquil y que ha conseguido en estos días la ampliación de su concesión en contra de los resultados negativos de la auditoría realizada por la Contraloría General del Estado. Sus intereses fueron defendidos por representantes propios, que rondaban permanentemente por los pasillos de la Asamblea Constituyente, e incluso por un par de asambleístas del movimiento oficialista y algún alto funcionario del gobierno del presidente Rafael Correa. Estos grupos intentaron buscar una salida sustentada apenas en “el derecho al acceso al agua”, para dejar abierta la puerta a su mercantilización, es decir su privatización. Y todo indica que estos grupos son los que han propiciado la ampliación de la concesión incluso antes de que se apruebe la ley de aguas.
Pero en Montecristi, a la postre, con una amplia mayoría se impuso la tesis de la vida. El agua no puede ser vista como un negocio. El agua es un derecho humano fundamental. Por eso la Constitución no se circunscribió exclusivamente en impedir la privatización del agua, sino que fue explícita al propiciar la desprivatización del agua. De esto se deriva la prohibición para todo tipo de venta de derechos o permisos de uso, no se diga concesiones que conducen al acaparamiento del agua por parte de unos pocos en desmedro de las mayorías.
Para conseguir este logro, tal como acontece en la actualidad, se contó con una alta participación y movilización de la sociedad, particularmente del movimiento indígena y campesino, unido férreamente por la defensa del agua. Esa presencia y ese aporte fueron sustantivos. Sin minimizar el trabajo de muchos asambleístas, cabe resaltar que la contribución de las organizaciones de la sociedad civil comprometidas desde hace muchos años con la defensa del agua, como Ecuarunari, Conaie, Fenocein, Foro de los Recursos Hídricos, entre otras, permitió consolidar una posición vigorosa.
Concentración, mal uso y contaminación
Ecuador es un país con agua suficiente en términos nacionales y con cuatro veces más agua superficial que el promedio per cápita mundial. Pero el problema es que está mal distribuida, que la contaminación crece y que las fuentes de destruyen de manera acelerada.
La concentración del agua en pocas manos es notable. El Estado a través de 64.300 concesiones ha entregado 2.240 m3/s de agua; un caudal superior en la realidad por la apropiación indebida del líquido vital.
Las dos terceras partes de dicho caudal (74,28%) se registraron en el subsector eléctrico, con 147 concesiones. El riego con 31.519 concesiones representa el 49,03% del total; es decir 19,65% del caudal. Las concesiones para el uso doméstico del agua son numerosos, 21.281 (33,1%), pero representan apenas 1,22% del caudal concesionado.
Muchas de las grandes empresas, por ejemplo las bananeras, los ingenios azucareros o las camaroneras, pagan míseras sumas por el agua utilizada. Los campesinos que cultivan arroz en la provincia del Guayas, por ejemplo, pagan un valor 120 veces superior por el acceso al agua del que pagan el ingenio San Carlos o la bananera REYBANPAC; los campesinos Toacazo en la provincia de Cotopaxi pagan 52 veces más y los de Licto en la provincia del Chimborazo pagan 35 veces más. Además estas grandes empresas se benefician del agua obtenida al margen de las disposiciones legales. Y hay por cierto concesiones desaprovechadas, pues los propósitos especulativos están a la orden del día.
La concentración del agua en el agro es notoria. La población campesina, sobre todo indígena, con sistemas comunales de riego, representa el 86% de los usuarios. Sin embargo, este grupo apenas tiene el 22% de la superficie regada y accede apenas al 13% del caudal. Mientras que los grandes consumidores, que no representan el 1% de unidades productivas, concentran el 67% del caudal. El acceso inequitativo a estos recursos constituye una causa determinante de la inequidad social. Y es, a su vez, explicación del poder político hegemónico.
En el ámbito agropecuario, el uso del agua se concentra en el sector agroexportador. Las exportaciones tienen un mayor contenido de agua de riego que la producción de alimentos para el mercado doméstico. Hay que anotar que la producción de alimentos para consumo nacional se ha debilitado y que el país inclusive se convirtió en importador de algunos de ellos.
El consumo de agua (y por cierto la contaminación de la misma) creció por el aumento de la población en las últimas décadas y también por el incremento de actividades productivas excesivamente demandantes de agua, sobre todo aquella orientadas al mercado externo.
La pérdida de los páramos y la deforestación creciente explican esta compleja realidad, y a la vez el proceso de asolvamiento de los ríos en la costa por efecto de las erosión permanente en la sierra y sus estribaciones; aquí tenemos, a la vez, otra explicación para los reiteradas inundaciones en la costa. Igualmente no se han resuelto los graves problemas derivados del manejo contaminante del agua provocados por la actividad de extracción de crudo y manejo de residuos en la región amazónica.
Una de las tensiones fundamentales de la coyuntura actual es la intención de permitir las actividades mineras, consumidoras de gran cantidad de agua. Este es un tema crucial, pues la gran minería provocaría permanentes conflictos por la disponibilidad del agua y contaminaría el líquido vital, causando afectaciones a la soberanía alimentaria.
Existen estudios que demuestran que la contaminación que provoca la minería existente se extiende peligrosamente por la costa ecuatoriana, llegando incluso al norte del Perú. Parte de las plantaciones de banano en Ecuador estarían contaminadas por mercurio y otros elementos. Esta contaminación también afectaría a plantaciones de cacao y a la acuacultura. Incluso estaría en riesgo parte de las fuentes de agua que se utilizan para el suministro del líquido vital potabilizado en la ciudad de Guayaquil.
El agua como un derecho humano, un paso histórico
Para enfrentar todas estas deformaciones, la Constitución es categórica. En concreto, en el artículo 12, se determinó que “el derecho humano al agua es fundamental e irrenunciable. El agua constituye patrimonio nacional estratégico de uso público, inalienable, imprescriptible, inembargable y esencial para la vida.”
En consonancia con esta definición constitucional, desde el inicio, en el artículo 3 de la Constitución se estableció como el primer deber primordial del Estado: “Garantizar sin discriminación alguna el efectivo goce de los derechos establecidos en la Constitución y en los instrumentos internacionales, en particular la educación, la salud, la alimentación, la seguridad social y el agua para sus habitantes”.
A partir de esa definición inicial, en el pleno de la Asamblea Constituyente en Montecristi se aprobaron tres puntos fundamentales:
1. El agua es un derecho humano,
2. El agua es un bien nacional estratégico de uso público,
El agua es un patrimonio de la sociedad, y
3. El agua es un componente fundamental de la naturaleza, la misma que tiene derechos propios a existir y mantener sus ciclos vitales.
La trascendencia de las disposiciones constitucionales es múltiple.
- En tanto derecho humano se superó la visión mercantil del agua y se recuperó la del “usuario”, es decir la del ciudadano y de la ciudadana, en lugar del “cliente”, que se refiere solo a quien puede pagar.
- En tanto bien nacional estratégico, se rescató el papel del Estado en el otorgamiento de los servicios de agua; papel en el que el Estado puede ser muy eficiente.
- En tanto patrimonio se pensó en el largo plazo, liberando al agua de las presiones cortoplacistas del mercado y la especulación.
- Y en tanto componente de la Naturaleza, se reconoció en la Constitución de Montecristi la importancia de agua como esencial para la vida de todas las especies, que hacia allá apuntan los Derechos de la Naturaleza.
El agua como un derecho en un Estado plurinacional e intercultural
El reconocimiento del Estado ecuatoriano como un Estado plurinacional e intercultural no fue un hecho accidental ni poco reflexionado. Surgió de la constatación que solo en el reconocimiento de las diversidades, de la injusticia histórica con los pueblos indígenas y de nuestra procedencia diversa se puede construir un Estado incluyente. Uno de los espacios en donde la plurinacionalidad cobra más sentido es justamente en el manejo, cuidado y responsabilidad frente al agua, y esto implica resolver el acaparamiento del agua, la privatización y la necesaria desprivatización.
Adicionalmente, es indispensable rescatar todo el potencial cultural de los pueblos y nacionalidades indígenas, depositarios ancestrales de prácticas y mecanismos, muchos de ellos milenarios, para el manejo sustentable del agua. Sus conocimientos en este ámbito son bastos. En ese sentido, es indispensable su activa y directa participación en todas las instancias que impliquen el manejo y control del líquido vital, empezando por el Consejo Plurinacional del Agua.
Particularmente los indígenas y los campesinos, que fueron actores clave en el debate constituyente y aún antes, han hecho un seguimiento minucioso de todos los proyectos de ley de aguas, que se han discutido desde que concluyó la Constitución. Con esta nueva ley del agua, ellos se juegan temas fundamentales para la reproducción social, cultural y económica de su vida misma. Mientras los habitantes de las ciudades se han distanciado de alguna manera de este tema tan vital, son los campesinos y los indígenas los que nuevamente se movilizan en beneficio de toda la sociedad.
Para cumplir con el mandato constituyente no basta con cerrar la puerta a futuras privatizaciones. Hay que revertir TODAS las privatizaciones existentes. Eso implica la redistribución del agua que está actualmente acaparada por muy pocas personas. La Constitución dispone, en consecuencia, en el artículo 281, numeral 4: “Promover políticas redistributivas que permitan el acceso del campesinado a la tierra, al agua y otros recursos productivos.”
Complementariamente, en el artículo 282, “se prohíbe el latifundio y la concentración de la tierra, así como el acaparamiento o privatización del agua y sus fuentes. El Estado regulará el uso y manejo del agua de riego para la producción de alimentos, bajo los principios de equidad, eficiencia y sostenibilidad ambiental.”
La redistribución supone control y capacidad de decisión de quienes, además, han construido los sistemas de riego, los han manejado. Esta conclusión se extiende para todas las comunidades que conservan los manglares, los bosques y los páramos, es decir todos aquellos sitios de recuperación del ciclo del agua.
Complementariamente habría que establecer en el nuevo marco legal mecanismos claros y precisos que impidan la contaminación del agua, al tiempo que se procede a la remediación de las fuentes de agua contaminadas. La ley de aguas debería prohibir actividades mineras en los alrededores de las fuentes de agua y debería también obligar a cualquier interesado en explotar recursos minerales a que, en forma previa, demuestre que han manejado explotaciones similares sin contaminación del agua durante la explotación y hasta al menos diez años después del cierre de las minas.
Para lograrlo, en Montecristi se dispusieron herramientas como las auditorias del agua y sobre todo una serie de principios fundamentales como la plurinacionalidad, el Buen Vivir o sumak kawsay, los Derechos de la Naturaleza.
Algunos puntos no negociables
De lo anteriormente expuesto se desprenden conclusiones claras. No basta con que el actual proyecto de ley del agua sea mejor que el que presentó anteriormente el gobierno, a través de la SENAGUA. Sin negar los avances logrados gracias a la movilización y presión popular, hay que destacar los siguientes puntos críticos a ser resueltos:
1. La ley debe garantizar la vigencia del principio fundamental en TODOS los aspectos: el agua es un derecho humano fundamental. El agua es vida, no un espacio para hacer negocios.
2. La nueva ley tiene que garantizar los Derechos de la Naturaleza. No se puede permitir que alguna actividad productiva ponga en riesgos la existencia, el mantenimiento y la regeneración de los ciclos vitales del agua. La no contaminación del agua es el mandato.
3. Esta ley debe garantizar el ejercicio de la plurinacionalidad. Todos los pueblos, tanto indígenas como afroecuatorianos, montubios, cholos y mestizos deben ver garantizados sus derechos en este nuevo marco jurídico. Todos deben participar efectivamente en el manejo, así como en la resolución de los conflictos existentes en torno al uso, administración y cuidado del agua.
4. La gestión del agua debe estar en manos públicas y comunitarias, tal como ordena la Constitución. Esto significa que la autoridad única del agua garantice y viabilice la participación efectiva de las todas personas, comunidades, pueblos y nacionalidades en la formulación, ejecución, evaluación y control de las políticas públicas relacionadas con el agua.
5. No basta impedir la privatización a futuro. Se debe impulsar la desprivatización inmediata del agua. Es intolerable la ampliación de la concesión a INTERAGUA; ésta tiene que ser revertida. Hay que dar marcha atrás en las concesiones para las embotelladoras de agua y las aguas termales, encontrando respuestas que incorporen a las comunidades en su aprovechamiento. Resulta fundamental impedir el acaparamiento del agua en pocas manos, su redistribución debe ser una tarea inmediata.
6. Debe quedar terminantemente prohibido cualquier forma de servicio ambiental sobre el agua y todos los ecosistemas, como manda la Constitución de Montecristi. Esta opción serviría simplemente para encubrir procesos de privatización de los páramos, bosques, humedales, pantanos, es decir de las fuentes de agua.
7. Garantizar el mínimo vital gratuito para todos los habitantes del país, sin discriminación alguna, es otro de los puntos clave que tendrá que incorporar la nueva ley. Esto, sin embargo, no significa que no se deberán considerar tarifas diferenciadas para el consumo del agua, pues uno debería ser el costo que tiene el agua para alguna actividad productiva vinculada a la soberanía alimentaria y otro mucho más alto para alguna actividad de recreación, uno el costo para producir papas y otro para regar un campo de golf, por ejemplo.
8. En la ley debe quedar claramente establecida la prelación del uso del agua: 1) para el ser humano, 2) para la soberanía alimentaria, 3) para asegurar el ciclo vital del agua y 4) para actividades productivas. En este punto también debería precautelarse la vida sobre todas las cosas, pues la minería metálica a gran escala y a cielo abierto, para citar apenas un caso, se perfila como la nueva gran fuente de contaminación de agua, tal como sucede en la actualidad con el petróleo.
9. La ley debe promover un modelo de gestión del agua eficiente, que recupere y desarrolle modelos justos de conservación de las fuentes y cursos de agua, que involucren directamente a la ciudadanía organizada en el campo y las urbes, y que sobre todo reafirmen la soberanía. Esto implica superar el modelo que considera al río y al mar como cloacas y rescatar los valores de belleza, de disfrute, de cuidado a nuestros esteros, ríos, lagos y humedales.
10. Recuperar el control del agua por parte de la sociedad es una condición básica para el Buen Vivir, tanto en el campo como en la ciudad.
Vigilancia y movilización indispensables
La disputa por el agua continúa. Luego de la imposición de las leyes de minería y de soberanía alimentaria, contrarios a la Constitución, la discusión del proyecto de la ley del agua devino en un momento de definiciones.
Dar las garantías necesarias para que el país, su entorno y su gente cuenten con la cantidad y calidad de agua requeridas para hoy y mañana: ese es el gran reto que tenemos en nuestras manos.
Nuevamente son los indígenas, los campesinos, los habitantes del manglar, jóvenes, ecologistas, los que defienden el interés nacional, con el recurso de la movilización y la protesta. Su acción debe impedir que se consolide la contrarrevolución legislativa auspiciada desde el propio gobierno del presidente Rafael Correa; contrarrevolución que pone en riesgo la Constitución. Poco a poco se consolida una intencionalidad perversa orientada a minimizar a través de las leyes los mayores logros constitucionales en campos sustantivos como los derechos colectivos y los Derechos de la Naturaleza. www.ecoportal.net
Alberto Acosta es Economista ecuatoriano. Profesor e investigador de la FLACSO. Ministro de Energía y Minas, enero-junio 2007. Presidente de la Asamblea Constituyente y asambleísta octubre 2007-julio 2008.- ALAI, América Latina en Movimiento
jueves, 13 de mayo de 2010
Un fallo judicial favorable a los indígenas
La protesta por la controvertida ley de Aguas en Ecuador tomó un nuevo rumbo. La Corte Constitucional emitió ayer un fallo que ordena al Estado consultar con las comunidades originarias antes de poner en vigencia la normativa. La Asamblea Nacional debía hoy debatir esta cuestión, pero el oficialismo pedirá el aplazamiento de la decisión. Las organizaciones de aborígenes y de campesinos se mantienen en estado de movilización, como en la última semana.
Las comunidades originarias, que son más del 35 por ciento de la población ecuatoriana, rechazan el proyecto sobre la regulación del uso del agua alegando que perderán el control de las fuentes hídricas en sus territorios y que la legislación favorece a mineras y empresas embotelladoras. Pero, en las últimas horas, desde el máximo tribunal de Justicia ecuatoriano, los campesinos y aborígenes recibieron una buena señal. Los jueces ordenaron a las autoridades que realicen rondas de consulta con las comunidades antes de instrumentar la ley, que debía ser votada en la jornada de hoy.
El presidente de la Asamblea Legislativa nacional, el oficialista Fernando Cordero, señaló que el proceso de debate tomará “no menos de seis meses” y garantizó que “todas las comunidades van a ser informadas y consultadas”. En consonancia, adelantó ayer a la prensa de Quito que pedirá que el Congreso posponga su votación hasta que las rondas de discusión se lleven a cabo. Para que la propuesta de Cordero prospere se necesita que la mitad más uno de los congresistas vote a favor.
“Si es que se aprueba la ley tal como está en este momento, sin ese previo proceso de consulta, esa norma que se sancionaría tendría un carácter inconstitucional”, advirtió Orlando Pérez, viceministro de Pueblos, Movimientos Sociales y Participación Ciudadana. “Por lo tanto, en este momento cambió completamente el escenario con la sentencia de la Corte Constitucional”, explicó.
El fallo tomó por sorpresa a los indígenas, que se preparaban para marchar hacia Quito desde distintos lugares con motivo de la votación del texto, en el que según dijeron no fueron incluidas sus propuestas. “No conozco la sentencia. Desde ayer estoy en los frentes de resistencia y paro. Tomaremos una decisión ante cualquier cosa con todas las organizaciones en conjunto”, reconoció Marlon Santi, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie), una de las organizaciones que lidera la protesta. En repudio a la iniciativa, los grupos indígenas y campesinos se venían movilizando desde el lunes 3. Por tres días estuvieron cortando las vías de acceso, en especial las del sur del país. Ayer habían llamado a la desobediencia civil porque consideraban que estaban siendo engañados por el gobierno.
Por su parte, el presidente Rafael Correa, que tiene el respaldo de otras asociaciones indígenas, acusa a la Conaie y a otras organizaciones de mentir a sus bases para acaparar el manejo del agua. “La ley de Aguas es excelente, no vamos a permitir que un grupo se adueñe del país”, prometió el mandatario, al tiempo que funcionarios anunciaron que procesarían a quienes participen de los cortes de rutas. De los enfrentamientos entre la policía y los manifestantes resultaron dos oficiales heridos y 19 campesinos detenidos. La disputa entre las comunidades movilizadas y el gobierno se ha agudizado en los últimos días. “El interés de los indígenas es voltear al gobierno”, había sentenciado a principios de la semana Pérez.
Mientras tanto, las confederaciones indígenas siguen denunciando que el uno por ciento de los agroexportadores y hacendados controla el 70 por ciento del caudal del agua, mientras que el 80 por ciento de los campesinos sólo acceden a un 12 por ciento. “Esto hace notar que la Asamblea tiene un pacto con la derecha”, denunció Santi. Las organizaciones seguirán en estado de movilización hasta saber qué determina hoy la Asamblea.http://www.pagina12.com.ar/