jueves, 2 de agosto de 2012

Las falacias del neoextractivismo



Imagen: Ecoportal.net
Por Martha Moncada
2 de agosto, 2012.- El potencial minero del Ecuador otorga al país la posibilidad de convertirse en un importante abastecedor de varios de los minerales que requiere el desarrollo industrial de las más ricas economías del planeta y cubrir algunos de los rubros de la demanda interna de minerales. La posibilidad de aprovechar este potencial ha dado paso al surgimiento de posiciones antagónicas dentro del país. Por un lado, el gobierno, sectores empresariales y población urbana y rural diversa, respaldan la tesis de explotar la riqueza minera del país como un medio para disponer de los ingresos que permitan superar la pobreza, expandir la cobertura de atención de servicios y corregir las asimetrías sociales y económicas existentes. Por otro lado, los pueblos y nacionalidades indígenas, sus organizaciones, sectores ambientalistas, así como población asentada en ciudades y en el campo, han manifestado su rechazo a la minería a gran escala por sus impactos sobre la naturaleza y por los efectos adversos sobre la
continuidad histórica de pueblos indígenas que viven en territorios que podrían verse abruptamente modificados por la minería. Quienes se oponen a la explotación minera a gran escala cuestionan, adicionalmente, que la consecución del desarrollo suponga atravesar una única vía; por el contrario, afirman la existencia de concepciones culturalmente diversas que no necesariamente implican iguales condiciones de vida que aquellas que rigen en el occidente.
Estos últimos argumentos, lejos de ser incorporados como parte de una reflexión seria o de propiciar un debate democrático y transparente, han sido motivo de menosprecio y descalificación por parte de las autoridades gubernamentales quienes finalmente, y aún violentando disposiciones constitucionales expresas como la consulta previa informada, transparente y “de buena fe”, han impuesto el inicio de actividades extractivas de gran escala bajo la premisa de alcanzar el “bienestar colectivo”. Frente a esta imposición, merece la pena develar algunas de las afirmaciones en las que el gobierno ha sustentado su decisión.

Primera falacia: “Los ingresos económicos producto de la minería permitirán superar la pobreza y actuarán como un motor para el crecimiento económico”.

Esta afirmación es uno de los argumentos al que con mayor frecuencia recurren los promotores del neoextractivismo en el ánimo de legitimar el impulso de la minería y contener la conflictividad y la oposición de sectores sociales que advierten los impactos negativos de las actividades extractivas. El papel más activo del Estado que caracteriza al actual extractivismo posiblemente permitirá la obtención de mayores ingresos y la puesta en marcha de políticas redistributivas orientadas a cerrar las brechas de pobreza y las injusticias sociales que enfrentan los países poseedores de reservas minerales. No obstante, es una verdad a medias.
En los mayores ingresos que supuestamente podrían percibir nuestras economías no se contabiliza la pérdida de biodiversidad, el deterioro de ecosistemas y de los servicios y funciones ambientales que prestan, la eventual desestructuración de culturas ancestrales, ni los recursos económicos que será necesario destinar para descontaminar el agua y la tierra. En la medida en que no se ha realizado un balance objetivo que de cuenta de los activos y pasivos que provocarán las nuevas explotaciones extractivas, la afirmación sobre mayores ingresos debe al menos relativizarse.
La obtención de mayores ingresos como sinónimo de riqueza otorga a esta última una noción una acepción únicamente crematística, sin considerar que riqueza es también el patrimonio natural y cultural que poseemos, la mayoría sin valor económico en el mercado, a la vez que “naturaliza” el proceso de desarrollo seguido por las economías industriales y desconoce que existen otras vías y formas de vida para relacionarnos con el entorno. Por otro lado, desconoce o minimiza el hecho de que los sectores extractivos intensifican las presiones ambientales y profundizan las inequidades, pues, las perspectivas de crecimiento económico son limitadas por la capacidad de carga del ecosistema. Esta mirada parcial –más ingresos como condición para superar las dificultades actuales- eclipsa, finalmente, un análisis más riguroso sobre el estilo de desarrollo y el alcance y contenido del “buen vivir”.

Segunda falacia: “La incursión en actividades extractivas generará nuevos y numerosos empleos”.

Es probable que en las primeras fases de explotación de un nuevo proyecto extractivo sea necesaria la contratación de un número significativo de trabajadores, sobre todo para las labores de remoción de la cubierta vegetal, apertura de vías, construcción de facilidades, instalación de maquinaria, etc. El empleo temporal requerido para estas actividades disminuirá significativamente una vez que el proyecto extractivo entre en operación. En esta fase, el funcionamiento de maquinaria y equipo, supervisado por técnicos especializados generalmente provenientes de los países de origen de la empresa extractiva, sustituye la mano de obra local.
De acuerdo a estimaciones, una mina genera 0,9 empleos por hectárea, mientras que una arrocera produce 6 empleos por hectárea. A la luz de esta realidad, la promesa de generación de empleo resulta por tanto también una verdad a medias y tergiversa lo que ha sido la contribución de los proyectos extractivos en materia de generación de empleo.

Tercera falacia: “Los impactos ambientales que generarán las actividades mineras pueden ser revertidos”.

Este argumento magnifica las bondades de la tecnología para reparar los daños ocasionados a la naturaleza y desconoce que, aún existiendo los recursos económicos suficientes, existen daños que son irreversibles. Frente a la complejidad de la naturaleza, más aún en zonas de megadiversidad como las que serán afectadas por las actividades extractivas, una postura ajena al antropocentrismo y al optimismo en el progreso tecnológico debería apelar, al menos, al principio de precaución debido a la incertidumbre respecto a la magnitud e intensidad de los impactos que se ocasionarán sobre un bosque tropical y sus cuencas hidrográficas. No existen suficientes experiencias en el mundo como para valorar las implicaciones de ejecutar minería en medio de un área de concentración de valiosa biodiversidad como lo pretende hacer Ecuador al inaugurar la minería a cielo abierto.
La minería a cielo abierto supone la remoción de inmensas cantidades de tierra por cada gramo de mineral lo que es posible gracias a procesos químicos altamente demandantes de agua y la utilización de elementos de alta nocividad como el cianuro y el mercurio. Se calcula que, en el caso de la minería de metales, por cada tonelada de mineral crudo extraído se requieren entre 636 y 7.123 litros de agua y que para los minerales no metálicos, este requerimiento fluctúa entre 136 y 4.532 litros de agua por cada tonelada extraída (Delgado 2011).
La ilusión respecto a la reversión de los impactos ambientales generados por la minería regulaciones débiles y un control ambiental insuficiente

Cuarta falacia: “El horizonte de largo plazo es el post-extractivismo”.

Las economías atadas a la exportación de materias primas han demostrado una escasa posibilidad de diversificar su matriz productiva y reactivar la producción para el mercado interno. Más aún en un escenario como el actual, caracterizado por una demanda creciente de materias primas para mantener en funcionamiento a las economías industrializadas, es probable que el aumento de los precios y el mejoramiento relativo de los términos de intercambio, experimentado en las últimas décadas, se traduzca en una progresiva reprimarización de la economía.
En estas condiciones resulta ilusorio pensar que países como Ecuador abandonarán el neoextractivismo que actualmente impulsan. Lo más probable es que esta nueva estrategia resulte tan adictiva como lo ha sido el petróleo desde hace 40 años atrás. La “trampa de la especialización” como lo denomina la economía ecológica o la “maldición de la abundancia” en palabras de Alberto Acosta, poco han abonado en la diversificación de la matriz productiva o en un mayor dinamismo para fortalecer la producción orientada al mercado interno.
La historia de nuestros países ha demostrado que la dependencia de bienes primarios, una vez agotado el mercado del producto “estrella” –por la competencia del mismo producto proveniente de otros países, por la saturación de la demanda, por medidas proteccionistas o por la disminución de la productividad y de los volúmenes producción a raíz del deterioro de las condiciones de producción (como sucedió en Ecuador con el cacao o más recientemente con el camarón afectado por la denominada “mancha blanca”)-, en lugar de promover la diversificación económica, lo que hace es presionar por la explotación de un nuevo producto apetecido por los mercados internacionales y mantener la inserción subordinada de nuestros países a la economía mundial.

Quinta falacia. “Quienes se oponen a la minería no presentan opciones”.

El actual énfasis concedido a la minería y que, según sus promotores, luego permitiría transitar a una economía post-extractiva, desconoce o minimiza, finalmente, que las potencialidades del país no se circunscriben al sector extractivo; que existen alternativas que pueden desarrollarse hoy como la agricultura y dentro de este sector, ciertos nichos especializados como la agricultura orgánica que experimenta una demanda creciente; el turismo responsablemente gestionado; la propia industria, con énfasis en la incorporación de valor agregado a la producción primaria generada en el país y aún la realización de actividades mineras en un esfuerzo político consistente orientado a no atentar contra las bases de lo que podría ser una nueva economía, un modelo post-extractivo profundamente respetuoso de los derechos de la Naturaleza y el buen vivir de la población.
Este planteamiento contrariamente a bloquear el debate o negar toda forma de  extractivismo, se sustenta en la necesidad de estimular una discusión amplia, transparente y democrática respecto a las áreas que podría destinar un país para la realización de actividades mineras (dónde hacerlo), el tipo de asociaciones que deberíamos buscar (con quién hacerlo), los parámetros técnicos, ambientales y laborales que deberían caracterizar la ejecución de actividades extractivas (cómo hacerlo) y sobre todo, el destino de los procesos extractivos (para qué hacerlo), en la perspectiva de acordar no solo la distribución y el destino de la renta minera, sino también el sentido mismo de la explotación de minerales.
No deberían tener igual ponderación las actividades orientadas a la extracción de minerales que pueden redundar en el bienestar de los seres humanos, que aquellas cuya finalidad es alimentar a la industria armamentista o las que persiguen satisfacer los apetitos insaciables de la acumulación. El primer caso puede de justificar el daño a la naturaleza bajo determinadas condiciones; la extracción minera para propósitos armamentistas o para acumulación no pueden de ninguna manera socavar las bases para iniciar una transición hacia un “extractivismo indispensable” como lo proponen varios pensadores de la región (Gudynas 2009 y 2011, Escobar 2012).
Bibliografía consultada
  • Acosta, Alberto. La maldición de la abundancia. Swiss Aid, Comité Ecuménico de Proyectos. Abya Ayala. Quito, 2009.
  • Delgado R., Gian Carlo. Bienes comunes, metabolismo social y el futuro común de la humanidad: un análisis Norte-Sur. Fundación Rosa Luxemburgo. Documento temático de la conferencia sobre los bienes comunes en Roma. Roma, 2011.
  • Escobar, Arturo. ¿Transformaciones y/o transiciones? Post-extractivismo y pluriverso. En: América Latina en Movimiento. No. 473. Agencia Latinoamericana de Información –ALAI-. 2012. Pp.14-17
  • Gudynas, Eduardo. Diez tesis urgentes sobre el nuevo extractivismo. Contextos y demandas bajo el progresismo sudamericano actual. En: Extractivismo, Política y Sociedad. Varios autores. Centro Andino de Acción Popular (CAAP) y Centro Latinoamericano de Ecología Social (CLAES). Quito, 2009.
  • Gudynas, Eduardo. Más allá del nuevo extractivismo: transiciones sostenibles y alternativas al desarrollo. En: El desarrollo en cuestión. Reflexiones desde América Latina. F. Wanderley, ed. Oxfam y CIDES UMSA. La Paz, 2011. pp.379- 410.
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Fuente: Ecuachaski: http://ecuachaski.blogspot.com/

sábado, 28 de julio de 2012

Ecuador: La sentencia de la Corte Interamericana, una victoria clave para los pueblos indígenas

Comunicados de prensa
Índice AI: PRE01/368/2012

27 julio 2012

Un tribunal regional de derechos humanos ha fallado en favor de la comunidad indígena Sarayaku de la Amazonía ecuatoriana. Amnistía Internacional considera que la sentencia es una victoria clave para los pueblos indígenas. 
La sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el Caso del Pueblo Sarayaku Vs. Ecuador, dada a conocer el miércoles, pone fin una batalla jurídica emprendida hace diez años por el pueblo indígena Sarayaku –respaldado por sus abogados, Mario Melo y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL)– después de que se permitiera a una empresa petrolera invadir sus tierras tradicionales a comienzos de la década 2000 sin consultarlos. 
Celebrando el resultado desde su comunidad, el dirigente sarayaku José Gualinga ha declarado:  “Sarayaku manifiesta su satisfacción por esta victoria alcanzada gracias al esfuerzo de su pueblo y al apoyo de personas y organizaciones solidarias y comprometidas con los derechos de los pueblos indígenas ”. 
Mario Melo, abogado de la comunidad, ha señalado: “La sentencia favorable a Sarayaku es fruto de un esfuerzo muy grande de la gente de la comunidad que fueron en todo momento participantes activos y protagónicos del proceso. Sólo por eso merece ser valorada como un hito en la lucha de los pueblos indígenas por la reivindicación de sus derechos”. 
La Corte Interamericana de Derechos Humanos estableció que el Estado de Ecuador había violado el derecho de la comunidad a ser consultada, así como sus derechos a la propiedad comunal y a su identidad cultural. 
La Corte, con sede en Costa Rica, determinó también que Ecuador era responsable de poner en grave peligro la vida y la integridad física del pueblo Sarayaku, ya que la empresa petrolera había sembrado en el territorio del pueblo indígena más de 1.400 kilos de explosivos de alta potencia. 
“Esta sentencia tendrá un gran impacto en los países de la región, ya que establece claramente que los Estados son responsables de llevar a cabo procesos de consulta especiales antes de embarcarse en proyectos de desarrollo que afectan a los pueblos indígenas y sus derechos”, ha dicho Fernanda Doz Costa, investigadora de Amnistía Internacional sobre derechos económicos sociales y culturales en América.
“La sentencia señala detalladamente cómo deben llevarse a cabo las consultas: de buena fe, mediante procedimientos culturalmente adecuados encaminados a conseguir el consentimiento. Así, la exploración o extracción de recursos naturales no puede llevarse a cabo a costa de los medios de supervivencia física o cultural de una comunidad indígena en su propia tierra.”
La sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos llega en un momento clave, cuando en toda América a los pueblos indígenas se les niega su derecho a dar su opinión sobre decisiones que a menudo tienen consecuencias devastadoras para su supervivencia. 
Los gobiernos de muchos países de América siguen planificando y construyendo carreteras, oleoductos, centrales hidroeléctricas y explotaciones mineras a cielo abierto en territorios indígenas o en sus cercanías sin contar con el consentimiento libre, previo e informado de los pueblos indígenas. 
José Gualinga está convencido de que la victoria de Sarayaku tendrá impacto en toda la región. 
“Estaremos atentos –ha afirmado Gualinga– a que la sentencia sea cumplida y que los territorios de los Pueblos Indígenas sean respetados frente a actividades extractivas dañinas como la explotación petrolera. Viva Sarayaku y los pueblos indígenas del continente.”
Amnistía Internacional expresa su satisfacción por el hecho de que Ecuador haya aceptado su responsabilidad como Estado en este caso, como reconoció el pasado mes de abril, y que, según informan los medios de comunicación, ya haya anunciado que acatará la sentencia de la Corte. 
La organización pide a Ecuador que cumpla todas las órdenes de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en particular la que señala que, cuando en el futuro el Estado convoque la presentación de ofertas para exploraciones petrolíferas, cumpla primero con su obligación de consultar con la comunidad Sarayaku y otros pueblos indígenas cuyos territorios podrían verse afectados. Además de previas, tales consultas deben ser adecuadas y ajustarse a las normas internacionales pertinentes, incluidas las establecidas por la Corte en el Caso del Pueblo Saramaka Vs. Surinam en 2007.
“Las consultas no pueden consistir únicamente en dar a conocer decisiones que ya se han tomado. Ecuador debe hacer un verdadero esfuerzo por entablar un diálogo abierto y sincero, basado en la confianza y el respeto mutuos, cuyo objetivo sea alcanzar el consentimiento. Esto significa no imponer nada a los pueblos indígenas ni seguir adelante con proyectos que afectarán sustancialmente a sus derechos”, ha dicho Doz Costa
“La preocupante práctica, documentada por Amnistía Internacional en un informe reciente, de tratar por todos los medios de disuadir a los pueblos indígenas de expresar su desaprobación ante proyectos que afectarán a su medio ambiente y sus tierras y de desacreditar y atacar a los dirigentes indígenas no propicia en absoluto el diálogo de buena fe que ordena la Corte.”
La organización insta a otros Estados de la región a que tomen inmediatamente medidas decisivas para remediar la situación de cientos de otros pueblos indígenas que sufren problemas similares a los del pueblo Sarayaku, para lo cual deben aplicar medidas básicas –como desarrollar disposiciones legislativas sobre las consultas, dar formación a los funcionarios y abrir vías de resarcimiento– a fin de evitar que en el futuro se produzcan violaciones de derechos humanos similares.
“Tras esta sentencia, ningún país del continente puede negar que tiene la obligación de efectuar un proceso de consulta adecuado y participativo con los pueblos indígenas de acuerdo a las propias prácticas culturales de éstos”, ha dicho Doz Costa. 
El pueblo indígena Sarayaku y Amnistía Internacional han producido conjuntamente el documental Los descendientes del Jaguar sobre la lucha de la comunidad para defender sus derechos.



Chema Bermejo Ferrer
Coordinador de Producción (Dept. Edición y Traducción)

Language Resource Centre (Spanish) - Amnesty International
correo-e: uaedai@amnesty.org ; externo@edai.org
Skype: edai02
Tlf. 91 434 93 55 
http://www.amnesty.org/es

martes, 17 de julio de 2012

Argentina: Catamarca versus mineras

comparto con ustedes enlace de un medio de comunicacion de quito, ecuador donde entrevistaron a lxs cumpas que estan en cerro negro. 
checho.
MULCS


16-07-2012ArgentinaEn la provincia de Catamarca la ciudadanía realiza diversas acciones de protesta contra empresas mineras en la región. Una de esas acciones fue la organización de un campamento que hoy es multitudinario, se celebran asambleas entre participantes y se está llevando a cabo una detención selectiva de vehículos que proveen insumos a empresas mineras.
Duración: 03´:49´´
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Ecuador: CONAIE saluda al III Congreso de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas




16 de julio, 2012

Compañero
Miguel Palacin
COORDINADOR DE LA CAOI
Presente.
De nuestras consideraciones

La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador CONAIE, saluda al III Congreso de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas CAOI.
Este congreso de las organizaciones indígenas de la area Andina es un
homenaje a nuestros líderes y lideresas como Atahualpa, Tupak Katari,
Tupak Amaru, Bartolina Sisa, Dolores Cacuango, Quintin Lame, quienes
entregaron sus vidas en defensa de los pueblos indígenas.

Volviendo la mirada sobre el camino recorrido por la CAOI como organización regional, podemos ver que, a pesar de las enormes dificultades existentes en nuestros países y en el contexto mundial, sin lugar a dudas hemos tenido avances importantes que son visibles a la luz del día; la más importante de conseguir la derrota del ALCA y los TLCs en varios países. También logramos el reconocimiento de los derechos pueblos indígenas dentro delderecho internacional, y, finalmente, la conquista de constituciones Plurinacionales y el régimen del Buen Vivir en Ecuador y Bolivia; donde la lucha ahora es por convertirlos en realidades concretas.

Después de 520 años de conquista, seguimos presentes los pueblos y
nacionalidades indígenas. La lucha no se ha detenido a pesar de tanta
adversidad. Hoy en día nuestros territorios siguen siendo objeto de
intensa depredación por la explotación de los recursos naturales y su
consecuente entrega a las empresas transnacionales. Con estas modernas
formas de colonialismo, nuestras cultura están siendo amenazadas en su
existencia misma, o folklorizadas; de igual manera, nuestras luchas son
criminalizadas, nuestros líderes perseguidos, enjuiciados y asesinados por estados, gobernantes, transnacionales, todos no buscan otra cosa que
salvar de su profunda crisis al viejo modelo capitalista, que es inhumano
y tiene como conducta el individualismo y consumo extractivista de todo el planeta.

Los pueblos indígenas estamos fortaleciendo nuestra unidad regional no
solo para defender nuestros territorios, sino para luchar contra el
capitalismo extractivista que quiere salvar su grave crisis con la
explotación a gran escala de nuestros recursos naturales, sin importarles
las consecuencias ambientales, económicas, políticas y culturales que
sufriremos a largo plazo. Pero la oposición no es nuestra única
estrategia, con la misma energía y convicción buscamos transformar las
condiciones estructurales de nuestros países construyendo alternativas.

Por eso, desde la CONAIE, estamos seguros que las resoluciones que salgan de este Congreso serán para fortalecer la resistencia y buscar la unidad de los pueblos de toda Latinoamérica. Aspiramos que a continúe el poder de la imaginación y la creatividad de los pueblos para la construcción de un mundo mas humano y justo.

Saludos a todos los delegados y delegadas de Colombia, Ecuador, Perú y
Bolivia a este glorioso III Congreso de la CAOI.

HUMBERTO CHOLANGO
Presidente de la CONAIE
Primer Coordinador de la CAOI

DEPARTAMENTO DE COMUNICACION CONAIE
Confederacion de Nacionalidades Indigenas del Ecuador CONAIE
http://www.conaie.org

sábado, 16 de junio de 2012

IDA Y VUELTA AL ECUADOR AMAZÓNICO



Petróleo en el paraíso
Anahit Aharonian[i] y Gustavo Piñeiro[ii]
La Amazonía ecuatoriana es territorio de comunidades indígenas milenarias. Por suerte, o por desgracia, la Amazonía ecuatoriana posee la quinta mayor reserva de petróleo de Sudamérica, el que sale por un mineroducto a un ritmo de medio millón de barriles por día.
Ese petróleo se dirige desde el oleoducto principalmente a Estados Unidos, siendo vendido a 60 dólares por barril. Ecuador compra gasoil a 91 dólares el barril, ya que no tiene capacidad suficiente de refinamiento. Está a punto de naufragar por falta de voluntad política el proyecto Yasuní-ITT, el que con apoyo externo pretendía dejar el petróleo en tierra en una importantísima reserva biológica y cultural.
Petroecuador es el monopolio estatal responsable de la producción, refinamiento y comercialización del petróleo, aunque directamente produce solo un tercio del total.
Las compañías que explotan petróleo en la Amazonía desarrollan modernas políticas de “Responsabilidad Social Corporativa”, destinadas a compartir (simbólicamente) las ganancias con las necesidades del entorno. Estas buenas intenciones son practicadas subvencionando, por ejemplo, actividades deportivas. Estas prácticas es sabido que son usadas para desarticular, anticipar y disipar conflictos sociales.
Desde la proclamación de la constitución de 2008, las comunidades indígenas participan de un estado plurinacional y debieran ser consultadas cuando un emprendimiento pretende realizar un proyecto minero.
Aunque las poblaciones indígenas experimentan un rápido cambio cultural, demográfico y económico, no han deforestado extensamente sus territorios en contraste con el cambio de uso del suelo realizado por otras poblaciones como los colonos migrantes, la agroindustria y las compañías de petróleo.
¿Por qué ser pobres cuando podemos ser ricos? era el clamor de empresas, colonos, gobernantes oficialistas de Quito y universitarios becados por empresas mineras.
A esta contradictoria Amazonía los autores de esta nota fueron invitados a participar en el Primer Foro Internacional de Desarrollo Económico para Morona Santiago el día martes 15 de mayo y el día siguiente, acompañar la Jornada de la Alegría con la “Marcha en defensa de Telesangay y los Recursos Naturales”.
La convocatoria señalaba que se buscaba generar un debate profundo y objetivo sobre las diferentes propuestas que desde el estado central y los gobiernos autónomos descentralizados se han planteado, constituyéndose en un espacio pluralista y transparente a fin de poder concentrar a todos los actores nacionales y extranjeros, especialistas en cada temática que facilitaran los elementos de análisis y reflexión que permitan a la provincia de Morona Santiago –en el marco de la participación ciudadana- construir una propuesta de desarrollo sustentable.
Morona Santiago, provincia de inmensas riquezas en agua y diversidad genética, está en peligro de ser devastada por la equivocada toma de decisiones favoreciendo los intereses de las grandes corporaciones transnacionales a través de emprendimientos petroleros y emprendimientos de mega minería metálica a cielo abierto. Nuevamente los espejitos de colores que quienes toman decisiones compran y de esa manera hipotecan el verdadero desarrollo, el desarrollo a escala humana, el de la justicia social, el de la justicia ambiental, de ese “ambiente”, frágil y finito, del que somos parte.
En este oriente amazónico nos sorprende la presencia del Che tanto en lo discursivo como en las imágenes asociadas a las luchas por justicia social. Nos sorprende, a su vez el conocimiento que muchos de ellos tienen de nosotros, los uruguayos.
Durante la jornada se describió el patrón de asentamiento y desmembramiento cultural en la selva, iniciado con la construcción de caminos para la prospección de petróleo. Alrededor de estos caminos se deforesta, ingresan colonos, se propaga la pobreza[iii] y la contaminación[iv].
Se manifestó también la preocupación por la asociación que se establece entre la deforestación y el establecimiento de caminos y más grave aún, la asociación entre estos caminos y la salida de materiales y culturas. Esos caminos serán –paralelamente- la entrada de la imposición sutil de un pensamiento uniforme y homogeneizador. Todo eso se concreta a través de la ejecución de la Iniciativa de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA), bajo el argumento de que así se avanza hacia el “progreso” y el “desarrollo”, conceptos confrontados al “buen vivir” o “Sumak Kawsay” (que incluye al “yo” en el “nosotros”) defendido en Ecuador. Los Shuar nos lo dicen con claridad, si han resistido 500 años, ¿cómo no seguir resistiendo a la colonización?
El Gobierno Autónomo Provincial de Morona Santiago es concesionario de un canal de televisión de señal abierta, TELESANGAY CANAL 30, bajo  el principio de la defensa y promoción del derecho a la información y el fortalecimiento de una cultura inclusiva y plural. La televisora trasmitió el Foro Internacional en directo, durante todo el día 15, también la Marcha realizada al día siguiente, donde toda una población, junto a su gobierno autónomo, reclamó participar en la toma de decisiones y el respeto de sus bienes comunes (como concepto que reiteran corresponde en lugar del confuso y economicista concepto de recursos naturales).
El presidente Rafael Correa apoyó a los megaemprendimientos mineros (¿Dónde dice en el Manifiesto Comunista “No a la minería”?, afirmó) con un megaoperativo policial el día de la Marcha y con prohibiciones a la circulación en ómnibus hacia la capital, Macas, donde se hacía la manifestación.
Aun sin haber terminado de procesar la experiencia vivida, hacía solo cinco días que habíamos vuelto cuando nos llega una urgente comunicación: Telesangay fue clausurada y sus equipos de transmisión confiscados.
Surgen muchas preguntas en torno a las libertades –la libertad de expresión entre ellas-  así como al saqueo y devastación a los que están siendo sometidos nuestros territorios, al atropello a las iniciativas de las poblaciones locales, al desconocimiento de leyes y constituciones, al peligro real al que estamos expuestos en este sistema donde el cambio del uso del suelo, el cambio del uso de la tierra está generando los impactos negativos jamás vistos y aún insuficientemente sopesados, con el apoyo de gobiernos autodenominados progresistas.




[i] Anahit Aharonian, Ingeniera Agrónoma, Comisión Multisectorial, covitradi@adinet.com.uy
[ii] Gustavo Piñeiro,  Geólogo, MSc Ciencias Ambientales (UdelaR), Comisión Multisectorial.
[iii] Los niveles de pobreza en la Amazonía, sobre todo en las provincias petroleras de Sucumbíos y Orellana, son más elevados que en el resto del país.
[iv] En el “juicio del siglo” se demostró que Chevron-Texaco tuvo responsabilidad directa por un desastre peor que el derrame del Golfo, afectando a la naturaleza y a la población. La sentencia obliga a la empresa a pagar 18 mil millones de dólares. El informe del perito es contundente: “Las primeras fuentes de contaminación en el área de la concesión son el petróleo crudo, lodos de perforación y otros aditivos, y aguas de producción que fueron arrojadas en el ambiente desde inicios de 1967. Los contaminantes de estas fuentes están presentes en suelos, agua subterránea, sedimentos y agua superficial (...) persisten en el ambiente hasta la actualidad”. Por ello hoy los Shuar tienen alto tenor de cadmio en la sangre.


Fuente: Semanario BRECHA, 15 de junio de 2012, Edición 1386. www.brecha.com.uy

sábado, 9 de junio de 2012

CORREA SE CAGA EN LA CONSTITUCION DE ECUADOR


8 June, 2012
Sobre la constitución del ecuador y la llamada revolución ciudadana de correa / Por Beno Bonilla

Hace un par de semanas escuchaba asombrado al presidente de la República reprochar furibundo a los técnicos del Instituto Nacional Autónomo de Investigaciones Agropecuarias (INIAP), por no estar haciendo actualmente experimentos con alimentos transgénicos. Cuando los técnicos le recordaron al Presidente que existía una prohibición Constitucional que declara al Ecuador libre de semillas y cultivos transgénicos, éste replicó que ése era un error de la Constitución, que lo pusieron "los amantes de la pachamama" y que lo único que se necesitaba era un permiso de la Asamblea para introducir los transgénicos al Ecuador y que nada prohibía que se hicieran experimentos con ese tipo de alimentos en el país.

El presidente en ese momento no solamente desprestigió una constitución que según el es un "canto a la vida", la más verde del planeta, la más ecologista de todas cuantas hay en el mundo; se olvidó también que la Constitución del Ecuador en el Artículo 73: "(...) prohíbe la introducción de organismos y material orgánico e inorgánico que puedan alterar de manera definitiva el patrimonio genético nacional”; Y que en relación al mismo tema, el Artículo 401 dice: "Se declara al Ecuador como país libre de cultivos y semillas transgénicas (...)" esto es, para el que quiera entender, una prohibición clara y explícita a cualquier tipo de experimento con cualquier tipo de sustancia que pueda alterar definitivamente el patrimonio genético del país; léase sobre todo, transgénicos.

La Constitución "más verde del mundo" también impide la explotación de Recursos Naturales no Renovables en áreas protegidas, parques naturales, prohíbe expresamente que se explote lugares donde se haya documentado la presencia de pueblos indígenas no contactados, como en Armadillo; esa misma constitución que es un "canto a la vida", da claras directrices de cómo debería ser la transición a un país que no dependa ya de los combustibles fósiles para su desarrollo, ni del extractivismo como un modelo de desarrollo. Sin embargo, vimos recientemente en una entrevista publicada en el portal www.puntofinal.cl, al Presidente dando entre otras, las siguientes declaraciones en relación con el extractivismo y la minería: “Es un error garrafal… ¿Dónde está en el Manifiesto Comunista el no a la minería? Tradicionalmente los países socialistas fueron mineros. ¿Qué teoría socialista dijo no a la minería? (...) salir del modelo extractivista es erróneo (...)", pues bien, como dicen en el barrio, esa Constitución sólo les sirve para ir al baño.

Pero lo más increíble seguramente la papa caliente de este año será "Convenio entre el Gobierno de la República del Ecuador y el Gobierno de la Federación de Rusia sobre Cooperación en la Esfera la Utilización de la Energía Atómica para Fines Pacíficos” Que se está analizando y desarrollando para su aprobación o no, en la "Comisión de Soberanía, integración, Relaciones Internacionales y Seguridad Integral", de nuestra dignísima y siempre representativa Asamblea Nacional del Ecuador.

Un Convenio que entre otras cosas solicita al Ecuador: "Suministro de servicios en la esfera del ciclo de combustible nuclear, específicamente suministro de combustible nuclear para los reactores energéticos y de investigación, la evacuación del combustible nuclear utilizado de producción rusa, tratamiento de residuos radioactivos", "Exploración y explotación de yacimiento de uranio"; no, de verdad, cuando leí eso, me dieron ganas de ir al baño, pero más ganas me dieron de ir a la Corte Constitucional del Ecuador e indicar ahí la inconstitucionalidad de semejante disparate. Pero resulta que la CC del Ecuador ya me ganó la partida al declarar a este convenio acorde con la Constitución, que, no sé si lo mencioné anteriormente, el presidente dijo que se trataba de "un canto a la vida", y que era la "Constitución más verde del planeta". Total, de acuerdo a este convenio, vamos a ser basurero de desechos nucleares rusos y resulta que hasta ¡ha sido constitucional!

Lo que más chiste me da, es que recordaba esa rueda de prensa en Carondelet, en la que estuvo nada más ni nada menos que el mismísimo Mahmud Ahmadineyad, dignísimo Presidente de la República Islámica de Irán, y en ésa misma rueda de prensa nuestro bienamado Presidente dijo en relación a la posibilidad de la existencia de Uranio en el Ecuador: "Primera vez en mi vida que me entero que Ecuador tiene uranio (…) así que lamento si ha venido a buscar eso presidente. No le vamos a poder dar ni un gramo". ¡Pero está claritof! Ecuador no le puede dar ni un gramo de Uranio al Sr. Ahmadineyad, puesto que desde el 2009, de acuerdo al convenio, al parecer éste está comprometido con la noble Federación Rusa. ¡Cómo faltar a la palabra con el elegante Presidente Putin!

Así que pensando que realmente era yo el que estaba equivocado y que la Constitución del Ecuador permite el ingreso de desechos nucleares al país, tuve que referirme necesariamente a ese "canto a la vida", y me encontré con este disparate escrito por algún "amante de la Pachamama", o un "loco furioso" de esos ecologistas que pululan y abundan en el país, en el Artículo 15: "Se prohíbe el desarrollo, producción, tenencia, comercialización, importación, transporte, almacenamiento y uso de armas químicas, biológicas y nucleares, de contaminantes orgánicos persistentes altamente tóxicos, agroquímicos internacionalmente prohibidos, y las tecnologías y agentes biológicos experimentales nocivos y organismos genéticamente modificados perjudiciales para la salud humana o que atenten contra la soberanía alimentaria o los ecosistemas, así como la introducción de residuos nucleares y desechos tóxicos al territorio nacional”. Y el Artículo 90 dice. "Se prohiben la fabricación, importación, tenencia y uso de armas químicas, biológicas y nucleares, así como la introducción al territorio nacional de residuos nucleares y desechos tóxicos." ¡Seguramente que nuestro presidente que sí sabe cómo hacerlo, tiene la razón, y nosotros, los que votamos por este "canto a la vida" estamos totalmente equivocados.

En todo caso, es claro que toda la revolución ciudadana lleva razón, la Constitución del Ecuador que es un "canto a la vida", "la Constitución más verde del planeta", "la única que otorga derechos a la Pacha mama", es un invento de un grupo de "locos furiosos", "amantes de la pachamama", que lo único que necesitan es "un buen exorcismo".

Beno Bonilla



http://www.mapuexpress.net/?act=publications&id=6490

domingo, 3 de junio de 2012

Indígenas ecuatorianos demandan a Chevron en Canadá

31/05/12 - 17:30 Internacionales

Los indígenas ecuatorianos que exigen a la estadounidense Chevron una indemnización multimillonaria por supuestos daños ecológicos presentaron este miércoles una demanda contra la petrolera en Canadá, informó una organización no gubernamental que defiende sus derechos.


Los indígenas ecuatorianos que exigen a la estadounidense Chevron una indemnización multimillonaria por supuestos daños ecológicos presentaron este miércoles una demanda contra la petrolera en Canadá, informó una organización no gubernamental que defiende sus derechos.
El objetivo de la querella, presentada ante un tribunal del estado de Ontario (este), es inmovilizar los bienes de la petrolera, que tiene inversiones en la gran zona de extracción de la provincia de Alberta y gasolineras en todo Canadá, informó en un comunicado la coalición Defensa del Amazonas.
"Durante décadas Chevron ha rehusado aceptar la contaminación que devastó nuestras tierras ancestrales. Chevron quizás piensa que puede ignorar las sentencias judiciales en Ecuador, pero le será imposible ignorar una sentencia en Canadá, donde un tribunal puede incautar los bienes de la compañía si es necesario", explicó el principal abogado de los demandantes, Pablo Fajardo, citado en la nota.
Entre 1964 y 1990, la petrolera estadounidense Texaco operó en la selva amazónica de Ecuador y, según los defensores de unos 30.000 indígenas y campesinos, contaminó extensas regiones de tierras comunales con el vertido de químicos.
Texaco fue adquirida por Chevron, y los indígenas la llevaron a juicio. Tras años de litigio vio como la justicia ecuatoriana le condenaba en febrero de 2011 a pagar 18.000 millones de dólares por daños y perjuicios, una sentencia confirmada por la Corte Suprema de Ecuador en marzo de este año.
Chevron, sin embargo, rechaza los cargos y ha ganado varios recursos en sucesivas instancias estadounidenses e incluso internacionales desde 1993.
"Si los abogados de los demandantes creyeran en la integridad de su querella, buscarían justicia en Estados Unidos", reaccionó la compañía en un comunicado emitido este mismo miércoles.
Chevron acusa al juez ecuatoriano que asumió en primera instancia el caso de fraude y prevaricación, y alega que Texaco limpió la zona en litigio en 1992, antes de cesar sus operaciones.
La compañía no tiene prácticamente ningún bien que pueda ser incautado en Ecuador, denuncian los demandantes.

Campaña Nacional de Firmas por el NO a la Minería Química a Cielo Abierto
y la Minería Nuclear en todas sus formas

Los ciudadanos del territorio argentino decimos NO a la minería química con la modalidad a "cielo abierto" y a la minería radiactiva en todas sus modalidades (cielo abierto o por galerías).

  • Pedimos la nulidad y derogación de la Ley de Inversiones Mineras (Ley Nacional 24.196) y normas complementarias.
  • Exigimos la derogación y anulación por parte de la República Argentina del "Tratado de Integración Minero Argentino-Chileno".
  • Reclamamos el cierre definitivo y la recomposición del ambiente, según el art. 41 de la Constitución Nacional, de todas las minas abandonadas y aquellas que están funcionando y no respetan la ley general del ambiente (ley nº 25675).
  • Pedimos previa autorización expresa para la utilización de recursos hídricos compartidos de las poblaciones de las provincias potencialmente afectadas por un emprendimiento minero que se expresarán por referéndum y demandamos la participación de la autoridad ambiental nacional en caso de efectos ínter-jurisdiccionales.
  • Pedimos se respeten estrictamente los principios ambientales preventivo, precautorio y de sustentabilidad contenidos en la ley general del ambiente y la sanción de caducidad de las concesiones mineras en caso de incumplimiento.
  • Reclamamos la detención y prisión de los empresarios mineros que contaminan el medio ambiente con sus delitos y la misma condena para los funcionarios públicos cómplices.
  • Denunciamos los planes nucleares que se fomentan desde el gobierno y enriquecen a los empresarios mineros que desarrollan emprendimientos mineros radiactivos.
  • Reclamamos expresa "Licencia Social" y participación ciudadana real y efectiva previas a los procesos de autorización de actividades mineras.

¡Sí a la vida y a la dignidad! ¡No al saqueo, destrucción y contaminación!

¡Sumá aquí tu firma a este reclamo!